Nervios al mil, ¡¡¡mi bebé ya gatea!!!

Estoy segura de que más de una se identificó con la primera parte del título, se activaron todos los sistemas, siendo los nervios los más representativos al momento de ver a nuestro bebé gatear por primera vez… o, intentándolo.

Los nervios, según la RAE (Real Academia Española), son el estado psicológico agitado y tenso de una persona. Para las mamás, los nervios son eso que se hace presente cuando nuestro hijo está en el suelo a pocos minutos de saber lo que es un golpe. Para mí, son esos amiguitos que debo controlar y no dejar salir al mundo exterior.

Paolo lleva varias semanas haciendo que gatea en las camas o en su tapete de figuras y letras, no me atrevía a colocarlo directamente en el suelo, puesto que si se le iba el cuerpo su carita caería en la cama y el impacto sería menor, al igual si eso llegaba a suceder en el tapete, pero, si pasaba en el piso, nada lo amortiguaría, solo la baldosa enorme y helada de mi casa.

Un día casual, me fui para la universidad como cada mañana y al volver, me dice mi mamá que hizo algo con la señora que trabaja en la casa que posiblemente no me iba a gustar, ¿qué fue? ¡Lo puso en el suelo de la sala a gatear por su cuenta! Sí, al comienzo fue algo como “GRITOS INTERNOS, CALMATE Y NO DIGAS O HAGAS NADA”, obvio no me gustó en lo más mínimo, así que solté mi risa tipo “¿por qué hiciste eso?”, pero todo cambió cuando mi mamá me dijo que fue feliz, que estaba emocionado, como digo yo: “No creía en nadie”. Admito que me daba pavor hacer eso, pero saber que estaba feliz al hacerlo me hace considerarlo y hacerlo de vez en cuando. Actualmente, eso se volvió una rutina:

  • Se despierta sonriente, como siempre
  • Desayuna
  • Se baña
  • Duerme un ratico
  • Al despertar, baja y lo coloco en la sala a gatear
  • Almuerza
  • Duerme otro ratico
  • Gatea y juega

Son algo así los días de Paolo hasta la tarde, ya luego las cosas cambian.

Trato de mantenerlo activo para que, de ese modo, la energía de él se consuma y pueda dormir un poco mejor de noche. Paolo tiene 7 meses y aun no duerme la noche completa, sigue despertándose entre la 1:00 a.m. y las 3:00 a.m., no sé qué hacer para que esto cambie. Aunque, regularmente recuerdo que cada bebé es diferente, crece y se desarrolla a su manera. Digamos que ese es mi consuelo. Trato en lo posible de no perder la paciencia, pero todas sabemos que no es algo muy sencillo.

Siento que al hacerle estimulación a mi chiqui desde que estaba muy bebé, lo ayudó muchísimo a desarrollarse tan rápido. Paolo desde los cinco meses intenta hacer cosas que bebés a los siete u ocho, apenas están considerando hacer. Ahora, no estoy diciendo que mi hijo sea súper dotado, es sólo que siento que va muy adelante, pero luego veo videos de bebés que lo hicieron antes que él.

La cosa funciona así para que no se angustien o se desesperen, cada cuerpecito es un mundo completamente diferente al que está a su alrededor. Hagamos esto, imagina que estas en Colombia (pues creo que aquí estas) y está lloviendo muy fuerte, ahora, imagina que te vas en cuestión de microsegundos a China, allá no está lloviendo, al contrario, hace un calor terrible que sientes como suda su cuerpo. A lo que me refiero, es que porque no esté sucediendo lo mismo al tiempo quiere decir que Colombia esté más o menos desarrollado que China o viceversa. Aunque creo que no fue el mejor ejemplo, pero al fin y al cabo ustedes comprenden lo que trato de decirles. El cuerpo de nuestros hijos y sus habilidades se desarrollan cuando deben hacer, no antes, no después, lo hacen en su momento. El momento de Paolo no es mismo que el momento de Elías (no conozco a ninguno), o el momento de Elías no es el mismo que el de Camilo (tampoco conozco a ninguno con este nombre).

Trata de estimular a tu hijo desde muy pequeño, inicia con una infinidad de besos diarios (aunque sé que este consejo está de sobra), cárgalo mucho, abrázalo constantemente, todo eso es estimulación para ellos. Si puedes, llévalo cuando esté más grandecito a centros de estimulación temprana, hay millones, nada más es sentarte unos minutos al frente de internet y escribir el Google o Safari “Centro de Estimulación Temprana en …. (la ciudad donde estés)”, si no tienes minutos para hacerlo, pídele el favor a tu esposo, novio, pareja, amigos, padres, hermanos, tíos, primos, a cualquier persona que lo haga por ti. Estos centros son súper buenos, Paolo estuvo en uno y una sola vez.

Ahora, poco a poco Paolo ha ido intentándolo y amo cantarle cuando hace algo bien, en este centro al que fue nos enseñaron una canción para felicitarlos, dice “Bravo, bravo, bravo, bravísimo, bravo, bravo, bravo, bravo, lo hiciste muy bien”, es como una canción para hacer más lindo y largo el típico “braaaavo, un aplauso” que naturalmente escuchamos en cualquier parte.

Les iré contando como me va con las gateadas de Paolo, les adelanto que vivo en una casa de dos pisos, y el muy descarado un día intento subir las escaleras, ese será el día en no podré controlar a mis amigos y saldrán al exterior, por lo pronto, lo dejo ser feliz.

Pregunta, ¿su bebé ya camina? o, ¿aún no? En caso de que la respuesta sea afirmativa, les acepto cualquier consejo que deseen darme.

Mariana Mejía
Escrito por:
Mariana Mejía

Mamá Bloguera.

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